Efectivamente, desde hoy vuelvo a formar parte de la gran familia del paro; familia que de un tiempo a esta parte no para de crecer y crecer y a la cual espero poder abandonar cuanto antes para no volver a convivir con ella nunca jamás.
Éramos una gran multitud los que nos hemos congregado alli ésta mañana, un hecho descorazonador pero no por ello inesperado; de mis compañeros sólo he coincidido con Nati e Iván... definitivamente Zaragoza no es tan grande y esta visto que de forma inevitable iremos coincidiendo en el futuro con las nuevas caras conocidas que nos ha generado este trabajillo veraniego; mañana tengo segunda sesión en lo de C.C.O.O.... supongo que iré a entregarles mi curriculum, pero después del primer contacto con ellos el lunes pasado no puedo esconder mi escepticismo acerca la posibilidad de que ellos puedan serme útiles a la hora de conseguir un empleo.Pero bueno, iré dando un paseo con la bici y casi con toda seguridad tendré ocasión de saludar a algun ex-compañero y tal vez compartir un cafecillo mañanero.
Por otra parte, este fin de semana ha sido el primero de una lista de 4 consecutivos destinados a disfrutar de las FIESTAS. Han sido las de mi pueblo natal y aunque no fui con demasiado entusiasmo, lo cierto es que la noche del sábado fue bestial; estábamos en el baile medio apalancados gracias al cutre-repertorio de los del trio que ocupaba el escenario, cuando de pronto hubo un cambio de orquesta y empezó a sonar un grupo de lo más cañero que he visto en los últimos lustros; era un conjunto de rock-and-roll que hizo que desde la primera canción saltara a la pista y ya no me marchara de alli hasta el final, disfrutando de aquella marcha como en mis mejores tiempos de juventud.
A destacar que entre la gente que estaba alli, mi amiga Olga y yo reconocimos a Guillermo y Vicente, unos chavales que habían sido junto con otros dos, nuestros amores veraniegos (bueno de nosotras dos y de Cristina y Judith..) cuando nosotras teníamos 14 añitos...fue un reencuentro super bonito; yo, como siempre, haciendo gala de esa idea mía de "seguro que no se acuerda de mi" me acerqué con todo mi morro y cual fue mi sorpresa al comprobar no sólo que los dos se acordaban de nosotras, sino que hasta recordaban nuestros nombres y alli que estuvimos un buen rato recordando anécdotas vividas aquel verano de hace una eternidad.. Fue algo entrañable.
Este próximo fin de semana son fiestas en el pueblo de Pablo; si la idea de ir a mi pueblo no me entusiasmaba, la de ir al suyo me da taaaaaanta pereza... no tanto por la fiesta en sí,ya que siempre acabamos medio pedos en el pabellón junto a los amigos de la peña, sino por el ambiente familiar que allí me encontraré y que al igual que las tormentas en el Caribe, son imprevisibles y pueden desencadenarse en cualquier momento.
Éramos una gran multitud los que nos hemos congregado alli ésta mañana, un hecho descorazonador pero no por ello inesperado; de mis compañeros sólo he coincidido con Nati e Iván... definitivamente Zaragoza no es tan grande y esta visto que de forma inevitable iremos coincidiendo en el futuro con las nuevas caras conocidas que nos ha generado este trabajillo veraniego; mañana tengo segunda sesión en lo de C.C.O.O.... supongo que iré a entregarles mi curriculum, pero después del primer contacto con ellos el lunes pasado no puedo esconder mi escepticismo acerca la posibilidad de que ellos puedan serme útiles a la hora de conseguir un empleo.Pero bueno, iré dando un paseo con la bici y casi con toda seguridad tendré ocasión de saludar a algun ex-compañero y tal vez compartir un cafecillo mañanero.
Por otra parte, este fin de semana ha sido el primero de una lista de 4 consecutivos destinados a disfrutar de las FIESTAS. Han sido las de mi pueblo natal y aunque no fui con demasiado entusiasmo, lo cierto es que la noche del sábado fue bestial; estábamos en el baile medio apalancados gracias al cutre-repertorio de los del trio que ocupaba el escenario, cuando de pronto hubo un cambio de orquesta y empezó a sonar un grupo de lo más cañero que he visto en los últimos lustros; era un conjunto de rock-and-roll que hizo que desde la primera canción saltara a la pista y ya no me marchara de alli hasta el final, disfrutando de aquella marcha como en mis mejores tiempos de juventud.
A destacar que entre la gente que estaba alli, mi amiga Olga y yo reconocimos a Guillermo y Vicente, unos chavales que habían sido junto con otros dos, nuestros amores veraniegos (bueno de nosotras dos y de Cristina y Judith..) cuando nosotras teníamos 14 añitos...fue un reencuentro super bonito; yo, como siempre, haciendo gala de esa idea mía de "seguro que no se acuerda de mi" me acerqué con todo mi morro y cual fue mi sorpresa al comprobar no sólo que los dos se acordaban de nosotras, sino que hasta recordaban nuestros nombres y alli que estuvimos un buen rato recordando anécdotas vividas aquel verano de hace una eternidad.. Fue algo entrañable.
Este próximo fin de semana son fiestas en el pueblo de Pablo; si la idea de ir a mi pueblo no me entusiasmaba, la de ir al suyo me da taaaaaanta pereza... no tanto por la fiesta en sí,ya que siempre acabamos medio pedos en el pabellón junto a los amigos de la peña, sino por el ambiente familiar que allí me encontraré y que al igual que las tormentas en el Caribe, son imprevisibles y pueden desencadenarse en cualquier momento.
















