
Nunca he negado que soy una persona muy impetuosa y muy pasional; eso, necesariamente, se tiene que notar también en lo que escribo.Me indigno con mucha facilidad; me precipito muchas veces juzgando una situación y luego me doy cuenta de cuan equivocada estaba...Pero ya es demasiado tarde, porque en uno de mis arrebatos, me he sentado a teclear...
En la última entrada, me sentía básicamente decepcionada por el hecho de que al año de la inauguración de la Expo, y a pesar de los buenos propósitos, nadie había tomado la iniciativa de convocarnos a TODOS en esa fecha, aunque sólo hubiera sido saludarnos por un momento en la explanada tan hermosa que ha quedado en la Puerta del Ebro.
Bueno, he dicho "nadie" y no es exactamente asi; parece ser que si que estuvo circulando un correo unos días antes de la fecha, animando a acudir al recinto el dia "D".Este correo lo mandó una compañera, imagino que a su libreta de contactos en la cual no figurábamos ninguna de las 10 que nos reunimos en la última comida.No creo que haya actuado de mala fe, nooo, por dios, como podéis pensar eso!!
El caso es que nombré a dos personas, antigu@s encargad@s de la expo, y tuve palabras un tanto duras sobre su actitud.Tengo que reconocer que escribí todo aquello basándome en suposiciones y elucubraciones mías que luego se ha visto que nada tenían que ver con la realidad.Es por ello que no tengo ningún inconveniente en pedirle disculpas a Mar públicamente por haberla juzgado mal. Es una persona que me cae bien y que supo ganarse, poco a poco el respeto y el afecto de muchos de los que estuvimos allí (Además se que me lee, pero juro que esto no es peloteo jajaja)
Hoy precisamente he ido a la Expo en bici; pasando por el Pilar, he visto a unos cuantos voluntarios a los que al parecer han reciclado: ahora llevan una especie de camiseta, tambien con la V en la manga, pero de otro color.Y hemos comentado... que lástima: que poco ha calado el "espíritu" Expo sólo un año después; todo parece haber caído en el olvido.Hace un año por estas fechas, Zaragoza era esa bulliciosa ciudad, repleta de sensaciones; hoy la Expo estaba desierta; los pabellones han sido vaciados, sólo queda la estructura...Ni siquiera funcionaba la fuente de los chorros que tanta alegría provoca.Una lástima.Un buen tirón de orejas merecen el alcalde y toda la gente que hace un año nos vendieron aquello como algo extraordinario y que en tiempo récord parece haberse evaporado.
En la última entrada, me sentía básicamente decepcionada por el hecho de que al año de la inauguración de la Expo, y a pesar de los buenos propósitos, nadie había tomado la iniciativa de convocarnos a TODOS en esa fecha, aunque sólo hubiera sido saludarnos por un momento en la explanada tan hermosa que ha quedado en la Puerta del Ebro.
Bueno, he dicho "nadie" y no es exactamente asi; parece ser que si que estuvo circulando un correo unos días antes de la fecha, animando a acudir al recinto el dia "D".Este correo lo mandó una compañera, imagino que a su libreta de contactos en la cual no figurábamos ninguna de las 10 que nos reunimos en la última comida.No creo que haya actuado de mala fe, nooo, por dios, como podéis pensar eso!!
El caso es que nombré a dos personas, antigu@s encargad@s de la expo, y tuve palabras un tanto duras sobre su actitud.Tengo que reconocer que escribí todo aquello basándome en suposiciones y elucubraciones mías que luego se ha visto que nada tenían que ver con la realidad.Es por ello que no tengo ningún inconveniente en pedirle disculpas a Mar públicamente por haberla juzgado mal. Es una persona que me cae bien y que supo ganarse, poco a poco el respeto y el afecto de muchos de los que estuvimos allí (Además se que me lee, pero juro que esto no es peloteo jajaja)
Hoy precisamente he ido a la Expo en bici; pasando por el Pilar, he visto a unos cuantos voluntarios a los que al parecer han reciclado: ahora llevan una especie de camiseta, tambien con la V en la manga, pero de otro color.Y hemos comentado... que lástima: que poco ha calado el "espíritu" Expo sólo un año después; todo parece haber caído en el olvido.Hace un año por estas fechas, Zaragoza era esa bulliciosa ciudad, repleta de sensaciones; hoy la Expo estaba desierta; los pabellones han sido vaciados, sólo queda la estructura...Ni siquiera funcionaba la fuente de los chorros que tanta alegría provoca.Una lástima.Un buen tirón de orejas merecen el alcalde y toda la gente que hace un año nos vendieron aquello como algo extraordinario y que en tiempo récord parece haberse evaporado.



