miércoles, 26 de noviembre de 2008

Jugando a dos bandas


La hipocresía es sin ninguna duda, una de las cualidades que más detesto en las personas. Hay que matizar, no obstante, que no es hipocresía cuando uno tiene que comportarse de cierta forma en su trabajo, aun sin tener ganas, por las consecuencias que puediera acarrearle.Tampoco lo sería comportarse de forma diplomática con una persona que por determinados motivos te merece mucho respeto.

Me refiero más bien al hecho de jugar a dos bandas, al tema de que la persona hipócrita haga que sientas que te comprende y que te apoya, que comparte contigo tus ideas sobre "alguien" y que hace que tengas el convencimiento de que en la lucha contra el enemigo común estais juntos, dándote la razón siempre que le confias tus problemas.
Pero de repente, descubres un día, que el blanco de "vuestras" iras tiene mucha información sobre ti, sabe cosas que tu no has comentado y a su vez, aquel al que consideras aliado está al corriente de todo lo que le pasa al otro.Prestas un poco de atención y descubres que también tiene complicidad con la parte contraria, y empiezas a sospechar que de la misma forma que te apoya a ti, hace todo lo contrario cuando se junta con tu adversario.Y eso duele: se llama puñalada trapera y ... no me sirven excusas como que sean personas no rencorosas, que todo es relativo: para mi todo se resume en qeu se trata de personas falsas, inseguras y desde luego, yo no perdono ni perdonaré nunca esa falta de lealtad.

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